Minimalismo: Estoy viviendo

Hoy quiero hablarles un poco sobre mi vida en el minimalismo, sobre mí y mis gustos, sobre aquellas cosas que me encantan y que por algún motivo las he dejado atrás sin imaginarme la falta que me iban a hacer.

Hace poco más de un año comencé a trabajar por mi cuenta, algo que sin duda ha cambiado mi vida; ser freelance y poder ofrecer mis servicios disponiendo de mi tiempo como yo lo desee ha sido la clave de muchos cambios en tan sólo un año.

Entre los cambios más resaltantes que realmente han favorecido mi vida es entrar en una etapa de conocimiento y reconocimiento, de ver la vida de otro modo y de aprender a quererme sin ningún reproche.

Yo y el minimalismo

Hace poco conocí algo llamado minimalismo, una práctica que para muchos es sinónimo de pobreza sin embargo para mí es sinónimo de grandeza, de sabiduría y de amor.

Cuando comencé a leer y a investigar sobre minimalismo hay muchos sitios web que te hablan sobre los conceptos y de dónde proviene pero, yo pienso que el mejor concepto es el que uno pueda dar desde la práctica y desde la experiencia.

Siendo minimalista he descubierto que tengo muchas cosas, muchas de ellas ni siquiera me hacen feliz, no las necesito, pero estoy consciente de que muchas otras personas si pueden necesitarlas, en ese aspecto me he vuelto más humilde y más consciente de lo que pasa a mi alrededor.

Estar en un país con tantas carencias me ha demostrado que podemos ser grandes que no importa cuántas cosas materiales te falten lo importante es tener siempre claro quiénes somos y cómo podemos ayudar a la sociedad.

Minimalsimo en la práctica

Desde que practico el minimalismo he podido deshacerme de muchas cosas que pensé que eran importantes en mi vida cuando lo verdaderamente importante es estar al lado de los seres queridos que aún quedan en el país porque esa es la realidad del venezolano, tener que despedir diariamente familiares y amigos por una crisis que nos está consumiendo

Sin embargo, ser minimalista me ha dado otro punto de vista; me ha demostrado que puedo vivir con menos teniendo más ¡algo irónico! Lo que quiero decir con esto es que mientras menos cosas tengo más grande me siento.

Cuando liberamos nuestros espacios, cuando liberamos nuestra mente, cuando dejamos de tener cargas que no son nuestras y vivimos únicamente con lo que nos hace falta y lo que más nos importa podemos ver la vida desde un punto de vista positivo.

Comprendo que a veces es difícil ver la vida desde un punto positivo y más estando en un país tan desordenado como Venezuela pero es posible.

Un año de positivismo minimalista

El positivismo es otra de las prácticas que he tenido durante este último año y como reflexión de fin de año les puedo decir que soy feliz.

Pese a todas las cosas malas e logrado salir adelante y demostrarme a mí misma que soy más de lo que yo imaginaba.

Cada día puedo crecer, mejorar y entregar a las personas que están a mi alrededor mis conocimientos, mis experiencias para poder ayudarlos y si yo puedo cualquiera puede hacerlo.

¿Y porqué digo positivismo minimalista?

Pues, porque trato de enfocarme de manera positiva en lo que es importante, solo en las cosas que verdaderamente me importan y me hacen feliz.

Experiencias increíbles

Sabes que estás mejorando cuando recibes comentarios y apoyo de gente importante a tu alrededor.

Hace poco compartí una foto en Instagram personal, se trata de una comparación de fotos donde me muestro yo junto a mi padre hace seis años.

Una vieja amiga y colega me comentó que me veía feliz, mi amiga me escribió que me veía más feliz porque sonreía de verdad y mi única respuesta para ella fue decirle que «sí».

Ahora sé vivir y soy feliz porque me enfoco en disfrutar cada segundo de mi vida sin preocupaciones.

Todos los cambios que nosotros tenemos durante la vida a veces creemos que no valen la pena pero cuando vemos atrás podemos darnos cuenta que si hemos crecido.

Vale la pena estar día y noche trabajando sobre nosotros mismos, si aún no lo has hecho te recomiendo que comiences a trabajar en ti mismo.

Deja de ver las cosas materiales, deja de ver hacia fuera, deja de criticar o pensar en las demás personas. Piensa en ti, llénate de cosas espirituales y no de cosas materiales porque las materiales van y vienen, las espirituales se quedan  y pueden ser tormentosas para nosotros si así lo decidimos o pueden ser cosas positivas que nos ayudan a vivir día a día como siempre hemos querido.

¡Me encantaría conocer tu opinión!

*Todos los comentarios son privados y serán contestados por correo electrónico.

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Durante mis muchos o pocos años he aprendido que uno es lo que quiere ser ¿así o más cliché?, pero es que no hay más verdad que esa, somos lo que atraemos y lo que decidimos ser y por suerte me di cuenta de quién quiero ser.

Gracias a ese concepto hoy puedo sentirme orgullosa de lo que soy, una emprendedora digital y minimalista que busca aprender cada día para seguir cumpliendo sus sueños.

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