¿Cómo el minimalismo cambió mi vida?

He leído muchas preguntas acerca de cómo han cambiado las personas al dejar entrar el minimalismo a sus vidas, es por eso que quiero relatarles mi experiencia.

Tal vez no sea la persona más minimalista que existe en este mundo porque siento que aun me queda mucho que aprender, sin embargo los cambios que he realizado han sido muy importantes.

Empecemos desde el principio

¿Cómo me enteré que existía el minimalismo?

Si hay una red social que amo esa el Pinterest, comencé a usarla para buscar inspiración al momento de cómo mantener una mente ordenada

Poco a poco y sin darme cuenta me fueron llamando la atención esas fotos perfectas de casas ordenadas así que guardaba cada pin.

Entonces, decidí hacer clic a cada blog que hablaba del orden y la organización, siempre he sido muy planificada en muchas cosas pero también sentía mucho apego a todo.

Cuando vivía en casa de mis padres mi cuarto era un completo desastre aunque trataba siempre de ordenarlo sentía que tenía muchas cosas.

Mientras más navegaba por Pinterest y blog sobre organización muchas personas hablaban del minimalismo, comencé a tener el concepto errado que muchos tienen, creer que el minimalismo está asociado a casas con arquitecturas perfectas.

Nunca imaginé lo errada que estaba hasta que comencé a averiguar más a fondo en otras webs sobre el minimalismo, para mi sorpresa descubrí que ser minimalista no tiene nada que ver con la arquitectura y las casas, tiene que ver con la vida.

Entendiendo el minimalismo

El minimalismo es muy sencillo de entender, digamos que es como una fórmula mágica que si se sigue al pie de la letra podemos vivir plenamente.

El minimalismo es vivir con lo necesario y esto no se trata de ser conformista como muchos me han comentado, ser conformista es quedarse con lo que uno tiene sin luchar por tener o ser lo que uno desea.

Al contrario, ser minimalista te da libertad para descubrir que es lo que quieres y verdaderamente necesitas.

Actualmente puedo decir con firmeza que el 80% de mi vida está en calma y orden gracias al minimalismo, hay áreas en las que todavía sigo trabajando.

¿Qué he cambiado en mi vida?

Para mi existen tres minimalismos, el personal-social, material y el digital, aunque esa clasificación no se si existe a mi me ha servido para hacer cambios radicales en mi vida.

Ese 80% de cambios que ha tenido en mi vida gracias al minimalismo se divide de la siguiente forma:

Minimalismo personal-social (10%)

Aunque el porcentaje puede parecer poco, para mí ha significado mucho. Según mi definición en el minismalismo personal-social he cambiado cosas como:

  • Relación personal conmigo misma.
  • Control sobre mis pensamientos.
  • Aceptación de mis capacidades y debilidades.
  • Relación con mi cuerpo y mi mente.
  • Relación con personas (amigos, familia, conocido, pareja)
  • Toma de decisiones para mejorar el estilo de vida.

Si bien es la clasificación que menos ha tenido efecto de cambio en mi vida, ha significado mucho para mí porque he aprendido a vivir y convivir con las personas que más quiero.

He dejado relaciones con conocidos que no significaban para mi aunque esto suene cruel, es importante aprender a reconocer quienes son las personas que realmente merecen estar a tu lado.

También he luchado en contra de mis pensamientos dándome cuenta que existen muchos de ellos que lo que hacen es sabotear mis metas y no me dejaban avanzan. por lo tanto no los necesito.

Creo que la parte más difícil de este tipo de minimalismo es darse cuenta de los pensamientos y personas que realmente necesitamos y merecemos a nuestro lado porque no son objetos, son algo superior que puede realmente marcar nuestras vidas.

Minimalismo material (40%)

Este ha sido sin duda la clasificación del minimalismo más importante para mi y la que más he disfrutado, cada vez que decido soltar algo llega paz a mi interior.

Aprender a sentir felicidad con cada cosa que tengo, como invita a hacerlo Marie Kondo, quien no necesita presentación, es una manera de agradecerle a Dios, al mundo o a quien quieras por existir.

Dentro de esta clasificación que yo hago del minimalismo he dejado ir cosas como:

  • Ropa, zapatos y accesorios.
  • CDs de música y películas.
  • Utensilios de cocina.
  • Cremas y cosas de aseo personal.
  •  Cuadernitos, libretas, libros y lápices.
  • Maquillaje y pinturas de uñas.
  • Papeles.
  • Objetos varios que nunca tuvieron espacio en mi casa.

Desde hace un par de años vivo sola en un lugar pequeño y no podía creer como es que habían tantas cosas allí.

Tenía zapatos y ropa que no usaba desde que me mude además de cosas extremadamente grandes que usaba cuando tuve sobrepeso, sin duda todas esas cosas tenían que salir de mi vida.

Con respecto a los libros, yo soy amante de ellos y me cuesta mucho dejarlos ir aunque nunca los leía así que encontré una forma de liberarlos.

Primero seleccioné los libros que no me causaban felicidad ni ningún interés, luego los separé y comencé a recordar quienes de las personas que conozco podrían si estar interesadas en ellos.

Luego de identificarlos escribí una nota en cada libro con un mensaje para las personas a quienes les daría el libro, mi sorpresa fue que cuando los convertí en un regalo pude desprenderme fácilmente de ellos.

En relación a los artículos de cocina, aseo personal y demás, solo me enfoqué en dejar lo que yo siempre utilizaba sin pensar en los «por si acaso».

Metí todo en bolsas que llevaré a casa de mi mamá para que podamos regalarlo a las personas que conocemos que quizás puedan estar necesitando esas cosas que ya no tienen significado o utilidad en mi vida.

Minimalismo digital (30%)

Un área verdaderamente difícil ya que suelo guardar muchísimas cosas en mi computadora, teléfono y demás dispositivos electrónicos.

Les voy a contar una breve historia, nací y crecí en una zona de Caracas (Venezuela) llamada Waraira Repano o más famosamente conocido como el Cerro El Ávila, me crié rodeada de naturaleza y bichos raros.

Jugué con tierra, carritos, trompo, perinola y hasta bolas criollas, todo iba muy bien hasta que comenzaron a mandarme trabajos en el liceo y luego la universidad. Vivir en un paraíso como ese no puede ser perfecto.

Aunque se goza de los servicios básicos como luz, agua y teléfono (escasamente), no tenemos Internet así que me acostumbré a tener miles de archivos guardados en mi pendrive «por si acaso».

Los pocos momentos en los que tenía Internet en un cyber de la ciudad era para descargar libros, guías e información para realizar mis tareas así que sin darme cuenta me convertí en una acumuladora de información digital.

Limpiar mi desktop fue muy difícil mientras que mi laptop fue más fácil ya que se le daño el disco duro y perdí toda la información, cosas que pasan.

En mi desktop habían fotos, libros, documentos con ideas y un sin fin de cosas que me dieron dolor de cabeza por varias semanas; me tocó seleccionar y decidir que hacer con cada cosa.

Creo que el 90% de las cosas que tenia las borré y para mi sorpresa puedo vivir sin ellas, si me preguntan por mi pendrive lo formatee porque tenia la plena seguridad que no había nada allí que me interesara en el presente, así me evité horas de trabajo innecesario .

Luego de practicar lo que yo llamo el minimalismo digital comencé a buscar nuevas formas de organizarme, algunas de ellas las cuento en un reciente artículo sobre cómo mantener una mente ordenada.

Ahora todos mis archivos están en la nube y puedo gestionarlos desde cualquier computadora, además como tengo un límite de almacenamiento siempre me obligo a eliminar cosas que no necesito.

Otro punto súper importante es el tema de las redes sociales, es importante también aplicar el minimalismo en ellas, ya que en ocasiones seguimos muchas marcas y a usuarios que no nos aportan nada.

Yo usualmente hago limpieza tanto de mis seguidores como de las personas que sigo.

Mis recomendaciones

Según todas las practicas que he tenido estos últimos meses llevando un estilo de vida minimalista quiero compartirles estas recomendaciones:

  • Si no estás seguro de botar algo mételo en una caja o bolsa y guárdalo por un tiempo determinado, luego de ese tiempo vuelve a revisar y toma la decisión de qué hacer con eso, si no lo necesitaste por tanto tiempo tal vez debas dejarlo ir.
  • Cuando tengas cosas rotas que no quieres dejarlo ir, te recomiendo que busques inmediatamente la manera de arreglarlo para que puedas darle uso, si no lo arreglas en el momento pasará un montón de años más guardado.
  • Ahora bien, si tienes cosas que aún sirven y te da tristeza botar, no tienes que hacerlo. Te invito a que le des una segunda oportunidad donando, vendiendo o regalando cosas a una persona que tu sabes que lo necesita.
  • Evita aferrarte a las cosas por los recuerdos que te puedan traer, los recuerdos siempre estarán en tu memoria.
  • Si eres de los que guarda mil papeles te recomiendo que los digitalices y si no es necesario tenerlos impreso es mejor salir de ellos ya que pueden acumular espacios innecesarios.

Aunque aún me falta cambiar muchas cosas estoy completamente segura que poco a poco lograré hacer cambios positivos para vivir mejor.

¡Me encantaría conocer tu opinión!

*Todos los comentarios son privados y serán contestados por correo electrónico.

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Durante mis muchos o pocos años he aprendido que uno es lo que quiere ser ¿así o más cliché?, pero es que no hay más verdad que esa, somos lo que atraemos y lo que decidimos ser y por suerte me di cuenta de quién quiero ser.

Gracias a ese concepto hoy puedo sentirme orgullosa de lo que soy, una emprendedora digital y minimalista que busca aprender cada día para seguir cumpliendo sus sueños.

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